En general el modelo de formación bonificada, formación de demanda o formación programada por las empresas se basa en la mayoría de las ocasiones en la relación entre una empresa que desea realizar formación para sus trabajadores, y otra empresa que le proporciona esa formación, aportándole docentes, materiales didácticos, medios didácticos, aulas, etc. Vamos a llamarle a este formato FORMACIÓN EXTERNA.

Prácticamente el 99% de los cursos bonificados se realizan bajo este formato. Eso no quiere decir que casi todos los cursos que se imparten de mejora empresarial sean externos. Muchas empresas realizan formación con sus propios medios y personal (FORMACIÓN INTERNA), pero no aprovechan el sistema de bonificaciones.

¿Por qué formación interna?.

Este modelo de FORMACIÓN INTERNA es muy conveniente sobre todo para formación muy específica del objeto principal de actividad de la empresa. Normalmente dentro de una fábrica de mamparas es probable que por formación y experiencia, nos encontremos con buenos profesionales sobre cómo fabricar mamparas. Además estos profesionales conocen, los medios con los que cuenta su empresa para producir, la organización interna, los perfiles de los trabajadores/alumnos, los clientes, etc. Si a esto añaden unos mínimos conocimientos sobre como transmitir sus conocimientos y habilidades, podemos decir que lo tenemos todo en casa.

Los costes y su bonificación.

Que un curso sea interno no quiere decir que no tenga costes, aunque generalmente serán menores que si interviene una empresa formadora u organizadora.

Estos costes internos son totalmente bonificables, pero sólo las grandes empresas se deciden a gestionar dichos créditos debido a que la gestión de bonificaciones, aun no siendo especialmente complicada, es bastante desconocida fuera del ámbito de las empresas de formación. Es comprensible que una empresa que realice al año 2 o 3 acciones formativas, prefiera que la empresa proveedora de la formación le gestione la bonificación.

Formación interna. Los beneficios.

Los beneficios para los que aprenden a gestionar su propia formación pueden ser múltiples.

  1. Reducción de costes de formación. Se opte por medios y personal interno (FORMACIÓN INTERNA), o incluso por (FORMACIÓN EXTERNA), se pueden reducir en gran medida los costes finales. Esa reducción de costes lleva a la posibilidad de realizar mucha más formación.
  2. Mayor adaptación de la formación a las necesidades formativas. Sobre todo en el modelo de FORMACIÓN INTERNA.
  3. Motivación del personal interno. La formación interna puede ser una manera de que el empleado se involucre con su empresa en la mejora, así como una fuente de incremento de sus ingresos.
  4. Control interno de los fondos de formación evitando depender de empresas organizadoras o formadoras.

A modo de resumen os animamos a valorar esta manera de aprovechar los créditos de formación ya que os permitirá mejorar la formación y reducir sus costes.

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